
Así pasamos días y días como si no quisiéramos salir de una burbuja perfecta de armonías y placer, donde nos creíamos a salvo del exterior. En teoría cuando quedábamos teníamos que estudiar pero habíamos creado una nave espacial desde donde nos reíamos de como el mundo daba vueltas sin sentido y sin contar con nosotros. Además de los grupos de finales de los sesenta como Pretty Things, Bowie o The Kinks, escuchábamos muchos otros grupos como The Cure, pero vimos la luz cuando escuchamos “Hey!” de unos tal Pixies, que aglutinaban en un solo disco llamado Doolittle todo lo que más nos gustaba del rock y del pop con una sencillez que nos pareció que hasta podríamos llegar a tocar, si algún día nos comprásemos unas guitarras eléctricas claro… tiempo después nos las compramos con el dinero que ganamos repartiendo periódicos en moto a las 5 de la mañana.
0 Comments:
Post a Comment
<< Home